Acelgas y otros vegetales de hoja verde (como lechugas, espinacas, canónigos, cardos, berros, berza, borraja,
etc.) los guardaremos en un recipiente en la nevera con un poquito de
humedad que mantendremos con una toalla o papel de cocina o bien echando
gotitas de agua repartidas por todo el recipiente.
El aguacate aguanta más tiempo si los guardamos en una bolsa de papel y los
dejamos a temperatura ambiente. Si por el contrario, deseamos acelerar
la maduración de los aguacates entonces deberemos introducir una manzana
junto con los aguacates y dejarla ahí hasta que hayan madurado.
El ajo se conserva muy bien durante varias semanas si lo guardamos en un lugar fresco y oscuro.
La albahaca
la podemos meter en un vaso con agua (como si fuera una flor en un
florero) o también la podemos meter en un frasco hermético con un trozo
de papel de cocina mojado.
Los albaricoques se mantienen bien en una zona con poca luz y fresca. Si ya están maduros se pueden conservar en la nevera.
Las alcachofas
se mantienen frescas más tiempo si las guardamos en un recipiente con
cierre hermético en el que tenga un poco de humedad, pero muy poca.
El apio
lo podemos colocar en un vaso o recipiente con un poco de agua (como si
fueran flores en un florero) y no necesita estar en la nevera o
refrigerador. Así nos aguantará unos 7 días.
A la berenjena no le gusta la humedad, mantenla en la nevera en recipiente que pueda mantenerse seca.
Para guardar el brócoli
lo haremos en un recipiente y lo metemos en la nevera, cuidado que no
tenga exceso de humedad. Otra opción es meterlo en un tarro con agua y
mantenerlo dentro o fuera de la nevera. Como en la foto
El calabacín se puede almacenar fuera de la nevera en un lugar con poca luz y
fresco. Si lo guardamos en la nevera lo envolveremos en una hoja de papel
o servilleta ligeramente húmeda.
La calabaza
aguanta bien en un lugar fresco y oscuro si está sin abrir. Una vez
abierta la guardaremos en un recipiente en la nevera en el que pondremos
una hoja de papel húmedo para que la calabaza mantenga un poco de
humedad.
Los caqui se mantienen bien en lugares frescos, si están maduros los puedes
mantener en un recipiente en la nevera, evitando la humedad. Además si
los troceas los puedes congelar y sarlos en riquísimos helados y
batidos.
Las cebollas
necesitan un lugar bien aireado y con poca luz. Debemos guardarlas en
un sitio sin humedad y en el que pueda circular bien el aire.
Las cerezas las podemos dejar fuera de la nevera y si ya están maduras las podemos guardar en un tarro en la nevera, sin humedad.
Las ciruelas
son frutas que se conservan bien en zonas frescas y aireadas. Si ya
están maduras las podemos guardar en un container sin humedad dentro del
refrigerador. Si están maduras y no las vas a consumir puedes hacer
mermelada. Además las podemos trocear y congelar para usarlas en batidos
y helados.
Las coles de Bruselas o repollitos
los guardaremos en la nevera en un envase abierto con una servilleta o
paño de papel húmedo y si tienen el tallo las dejaremos tal cual en la
nevera o bien en un lugar frío pero sin mucha humedad.
Para mantener los espárragos
frescos los meteremos en un vaso con un poco de agua (como si pusieras
unas flores en un florero) y los dejamos fuera de la nevera y aguantarán
hasta una semana más.
Los frutos del bosque como mora, grosella, arándanos o frambuesa
los mantendremos en un tarro en la nevera y los lavaremos cuando
vayamos a comerlos para que no se estropeen con la humedad en la nevera.
Las fresas
se mantienen bien en la nevera dentro de una bolsa de papel, para
evitar humedad. También las puedes poner en un container con una
servilleta o papel de cocina para que absorba la humedad. Si están
maduras y no las vas a comer puedes hacer mermelada o bien congelarlas y
usarlas para helados y batidos.
Las granadas aguantan bien en lugares frescos y bien aireados. Además alargamos su vida si las guardamos en el refrigerador.
Las habas frescas las podemos guardar en un frasco con cierre hermético, ahí nos durarán unos 10 días
Las hierbas aromáticas
las conservaremos en la nevera en un recipiente cerrado con un papel de
cocina húmedo dentro. Así se conservarán hasta más de 7 días.
Los higos y brevas
se pueden conservar en una zona fresca pero sin humedad, por eso si los
metemos en la nevera o refrigerador será mejor que estén dentro de una
bolsa de papel o envueltos en papel de cocina.
Las judías verdes las
guardaremos en un recipiente en la nevera. En el recipiente pondremos un
papel de cocina húmedo para mantener cierto grado de humedad dentro.
El kiwi
aguanta muy bien a temperatura ambiente en lugares aireados. Además se
pueden almacenar durante varias semanas en el cajón de la nevera, pero
evita la humedad excesiva.
Los mangos
se mantienen a temperatura ambiente en un lugar con buena corriente de
aire. Además se pueden guardar en la nevera cuando ya están maduros y
también se pueden pelar y trocear para congelarlos y tenerlos a mano
cuando queramos hacer batidos y recetas dulces.
Las manzanas
las podemos almacenar en una zona fresca fuera de la nevera. Si ya
están maduras las puedes congelar y usar en batidos y helados.
El melocotón
aguanta bien en una zona fresca, sin mucho calor y que esté bien
aireada. Lo podemos guardar en la nevera en un container con una hoja de
papel de cocina o servilleta para evitar daños por la humedad. Además
lo podemos trocear y congelar para usarlo en batidos de frutas, helados,
etc.
El melón
se puede almacenar en un lugar con poca luz y fresco durante varias
semanas. Una vez maduro se puede guardar en el refrigerador e incluso se
puede pelar y trocear y congelar para ser usado en la elaboración de
batidos.
A los nabos las cortamos las hojas y las almacenamos en un lugar oscuro y fresco,
con buena ventilación de aire. Además en el cajón de las verduras de la
nevera pueden llegar a durar más tiempo. Las hojas las guardaremos en un
recipiente cerrado en la nevera con una hoja de papel mojada.
Las naranjas, mandarinas, pomelos (toronja), lima y limón los podemos dejar fuera de la nevera, en un frutero. También se pueden mantener mucho tiempo en la nevera, evitando la humedad.
Las nectarinas se
pueden almacenar en un frutero fuera de la luz directa del sol y cuando
estén maduras podemos alargar su vida si las mantenemos en la nevera en
un container sin humedad. Además las podemos trocear y congelar si no
las vamos a consumir y así no las tiramos.
Las patatas y los boniatos se guardan en un lugar oscuro, fresco y con buena ventilación, donde no haya humedad que pueda estropearlas.
Los pepinos se conservan más tiempo si los envolvemos con servilletas o toallas de papel húmedas y los metemos en la nevera.
Las peras
se mantienen en muy buenas condiciones en lugares frescos y fríos, sin
calor ni humedad excesiva. Si ya están maduras las puedes guardar en el
refrigerador y además las puedes trocear y congelar para añadirlas a los
batidos y helados.
Los pimientos los guardaremos en un recipiente abierto dentro de la nevera. Evitaremos el exceso de humedad porque podría acortar su vida.
La piña
la podemos dejar perfectamente en el frutero para que vaya madurando.
Una vez madurada la podemos pelar y guardar en un container tapado en la
nevera o refrigerador. Además la podemos congelar para hacer helados y
batidos.
Para guardar los puerros y que aguanten más tiempo los dejaremos en un recipiente con agua (como si fueran flores) en un lugar fresco.
Los plátanos o bananas
los podemos dejar fuera en una zona aireada y fresca. Además si los
pelamos y cortamos en trozos los podemos congelar para preparar helados o
batidos.
A los rábanos les
quitaremos las hojas y los guardaremos en un lugar fresco y seco.
También los podemos almacenar en el refrigerador o la nevera en el cajón
de las verduras con un papel de cocina humedecido. Las hojas las
guardaremos en un recipiente cerrado con una toalla de papel mojada.
Para guardar la remolacha córtale las hojas y guárdalas en la nevera, en una zona fresca pero
evitando la humedad. Las hojas las guardaremos en un recipiente con
cierre hermético y con cierta humedad.
La coliflor, el repollo y la lombarda
los podemos almacenar en un lugar fresco, no necesariamente la nevera o
refrigerador, aunque con altas temperaturas se podría mantener en la
nevera durante unos 10 días.
La rúcula la guardaremos en un recipiente con una toalla o servilleta mojada para que tenga un poquito de humedad.
La sandía
puede estar en zonas frescas y bien aireadas durante una semana
aproximadamente. Una vez abierta la puedes almacenar en la nevera en un
container o también la puedes trocear y guardar en el congelador para
hacer granizados y batidos.
Las semillas germinadas las guardaremos en la nevera o refrigerador, no deben tener exceso de humedad porque podrían pudrirse
Las setas y champiñones las guardaremos en un recipiente en la nevera o refrigerador y evitaremos la humedad excesiva, que podría dañarlos.
Los tomates
los guardaremos en un lugar fresco. No hace falta meterlos en la nevera
a menos que las temperaturas sean muy altas y haga mucho calor y los
tomates ya estén maduros. En ese caso los podemos guardar en el cajón de
las verduras de la nevera.
Las uvas
las podemos guardar en un recipiente en la nevera, pero evitando
humedad para que no se estropeen, por eso puedes poner dentro un trozo
de servilleta o papel de cocina. Lávalas junto cuando vayas a
consumirlas para evitar que se estropeen por la humedad.
A las zanahorias las quitamos las hojas y las meteremos en un recipiente con una hoja o toalla de papel que siempre debemos mantener húmeda.
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